
¡APRENDIENDO A RESUMIR!

Hacer una lectura general
La lectura general permite saber, además, qué tan largo es el texto, ir pensando qué partes son las importantes y qué tan difícil es su comprensión.

Tener en claro el enfoque de la asignatura
Por ejemplo, el texto que explica el funcionamiento de un automóvil tendrá puntos de interés distintos para un estudiante de mecánica y otro de electricidad. El segundo seguramente prestará mayor atención a los engranes y transmisiones, mientras que el primero se centrará en temas como el motor y la batería.

Ir párrafo por párrafo
La idea es marcar el concepto principal de ese conjunto de oraciones. Distinguir qué es lo importante es la clave de la comprensión de textos.

Subrayar, resaltar o transcribir
El resumen consiste en ir subrayando las partes del texto que se consideran importantes.

Qué partes descartar
A la hora de resumir un texto, por lo general, las aclaraciones que se realizan en el texto, los pie de página que incluyen notas o bibliografía y algunos ejemplos que se explican para ilustrar conceptos, no deben ser incorporados al resumen. Recuerden que queremos filtrar y descartar todo lo que no es esencial.
Si se está haciendo un resumen y se subraya todo el texto, entonces seguramente se está haciendo algo mal.

Releer el resumen
Al terminar de resumir es importante volver a leer el resumen y asegurarse que quedó bien. Se puede comparar con el texto original para verificar que las ideas centrales hayan sido incorporadas.